Sábado, 31 de octubre de 2026

📖 PRIMERA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses (1, 18-26)

Hermanos: El hecho de que se predique a Cristo me alegra y me seguirá alegrando, porque sé que esto será para mi bien, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda del Espíritu de Jesucristo. Pues tengo la firme esperanza de que no seré defraudado y, ahora como siempre, estoy plenamente seguro de que, ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí.

Porque para mí, la vida es Cristo; y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir. Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes.

Convencido de esto, sé que me quedaré y los seguiré ayudando a todos ustedes para que progresen gozosos en la fe. Así tendrán en mí, cuando me encuentre de nuevo entre ustedes, un motivo de gran alegría en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

📖 SALMO RESPONSORIAL

Mi alma te busca a ti, Dios mío.

Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío.

Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será posible ver de nuevo su templo?

Recuerdo cuando íbamos a casa del Señor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios.

📖 EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (14, 1. 7-11)

Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:

“Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: ‘Déjale el lugar a éste’, y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: ‘Amigo, acércate a la cabecera’.

Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido’’.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

✒️REFLEXIÓN. El lugar principal

¿Cuál es el lugar de la mesa que deben ocupar los invitados? Las normas de etiqueta en cualquier cultura o sociedad reservan los primeros lugares, junto al anfitrión, a los más cercanos afectivamente o a los que ostentan una cierta dignidad. Pero ¿qué da esta dignidad? ¿qué nos hace dignos ante Dios? La respuesta es simple, una conciencia tranquila y un corazón reconciliado. Este es el mejor traje que nos podemos poner para ir al banquete, y con la sencillez que caracteriza a los seguidores de Jesús, ocupar los últimos lugares para que sea Dios, el rey —y nuestro padre y amigo—, quien luego de sondearnos y examinarnos nos invite a ocupar los primeros lugares cerca de Él y comamos de su mesa el alimento verdadero e imperecedero.

La humildad es una ley del Reino de los Cielos, una virtud que Cristo predica a lo largo de todo el Evangelio. En este pasaje Él nos invita a dejar de pensar en nosotros mismos para poder pensar en los demás.

🙏🏼 ORACIÓN

A ti acudimos, Don Bosco, para que nosotros también sepamos buscar la santidad en la felicidad, a que sin importar las dificultades de cada día, confiemos siempre en Dios y en su voluntad.

Guíanos, Don Bosco, para que podamos entregarnos al Señor con total convicción, a abrirle nuestro corazón y dejar que sea Él quien habite en su interior y nos transforme para que sepamos amar a nuestro prójimo y estar siempre disponible para ayudar a los demás. Amén.

Buenos días 😊

María, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.

Santo Domingo Savio, ruega por nosotros.

😇 SANTO DEL DÍA


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