Domingo, 08 de noviembre de 2026

📖 PRIMERA LECTURA
Libro de la Sabiduría (6, 12-16)

Radiante e incorruptible es la sabiduría; con facilidad la contemplan quienes la aman y ella se deja encontrar por quienes la buscan y se anticipa a darse a conocer a los que la desean.

El que madruga por ella no se fatigará, porque la hallará sentada a su puerta. Darle la primacía en los pensamientos es prudencia consumada; quien por ella se desvela pronto se verá libre de preocupaciones.

A los que son dignos de ella, ella misma sale a buscarlos por los caminos; se les aparece benévola y colabora con ellos en todos sus proyectos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

📖 SALMO RESPONSORIAL

Señor, mi alma tiene sed de ti.

Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua.

Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios.

Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios.

📖 SEGUNDA LECTURA
Primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (4, 13-18)

Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios los llevará con él.

Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que nosotros, los que quedemos vivos para cuando venga el Señor, no tendremos ninguna ventaja sobre los que ya murieron.

Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá la voz de un arcángel y el Señor mismo bajará del cielo. Entonces, los que murieron en Cristo resucitarán primero; después nosotros, los que quedemos vivos, seremos arrebatados, juntamente con ellos entre nubes, por el aire, para ir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre con él.

Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

📖 EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (25, 1-13)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó un grito: ‘¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!’ Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron: ‘No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo’.

Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’. Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’.

Estén pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

✒️REFLEXIÓN. Estén preparados y vigilantes

En esta parábola, como en otras, Jesús introduce un aspecto importante: el amo tarda en llegar, el esposo se retrasa, el ladrón no avisa sobre la hora en que vendrá: “De aquel día y hora, nadie sabe nada, solo el Padre” (Mt 24,36). “Velen, pues, porque no saben qué día vendrá su Señor” (Mt 24,42).

No sabemos el día ni la hora. Dios no tiene por qué obedecer nuestros cálculos. Actúa cuando menos se le espera. Dios se retrasa: esto es, no sigue necesariamente el horario que le habíamos marcado nosotros. Los de Tesalónica andaban preocupados porque Cristo “tardaba en volver”. Tarda según nuestro reloj: según el suyo, llegará puntualmente. La mejor manera de estar preparados para el momento decisivo, por ejemplo, de nuestra muerte, es estar preparados siempre, día a día. Las cosas importantes no se improvisan.

🙏🏼 ORACIÓN

Hoy quiero apartar de mi mente todo aquello que me perturba, todas aquellas cosas que me preocupan; los problemas, mis temores y angustias. Hoy solamente quiero pensar en ti, Padre, en lo mucho que me amas y en todo aquello que me das cada día.

Hoy quiero que Tú llenes mi mente por completo, que llenes todo mi corazón; solamente quiero pensar en ti, Padre, en lo mucho que te necesito y lo demasiado que te amo.

Hoy, quiero tenerte a ti, Padre, para entregarte todo lo que llevo en mi interior. Amén.

Buenos días 😊

María, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
San Juan Bosco, ruega por nosotros.
Santo Domingo Savio, ruega por nosotros.

😇 SANTO DEL DÍA


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