📖 PRIMERA LECTURA
Libro del profeta Daniel (9, 4-10)
En aquellos días, imploré al Señor, mi Dios, y le hice esta confesión: “Señor Dios, grande y temible, que guardas la alianza y el amor a los que te aman y observan tus mandamientos. Nosotros hemos pecado, hemos cometido iniquidades, hemos sido malos, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus normas. No hemos hecho caso a los profetas, tus siervos, que hablaban a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo.
Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la vergüenza en el rostro, que ahora soportan los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén y de todo Israel, próximos y lejanos, en todos los países donde tú los dispersaste, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti. Señor, la vergüenza es nuestra, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. De nuestro Dios, en cambio, es el tener misericordia y perdonar, aunque nos hemos rebelado contra él, y al no seguir las leyes que él nos había dado por medio de sus siervos, los profetas, no hemos obedecido su voz”.
📖 SALMO RESPONSORIAL
No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorrernos, porque estamos totalmente abatidos.
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro. Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados.
Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo; con tu brazo poderoso salva a los condenados a muerte. Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño, te daremos gracias siempre y de generación en generación te alabaremos.
📖 EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas (6, 36-38)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

✒️REFLEXIÓN. No juzguen y no serán juzgados
El antiguo mandamiento decía: “Sean santos como Yo soy Santo” (Lv 20, 26). En el sermón de la llanura, Jesús invita a imitar a Dios, interpretando esta “santidad” divina como su “misericordia”. “Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso”. Así como en el relato de la transfiguración el Padre nos invitaba a escuchar al Hijo amado, hoy en la primera palabra que escuchamos del Hijo es una invitación a mostrar misericordia como el Padre. Hay tres formas de manifestarse misericordiosos: en el “no juzgar”, reconociéndonos incapaces de realizar un juicio auténticamente justo; en el perdonar, y en el “dar sin medida”.
Misericordia no es un sentimiento de conmiseración y lástima hacia el que sufre sin compromiso alguno, sino una actitud permanente de salida de nosotros mismos, que nos impulsa no a dar cosas, sino a “darnos” a nosotros mismos, sin medida, de manera “apretada, sacudida y rebosante”. Estamos llamados, entonces, a seguir el ejemplo de Dios que no nos olvida, el Padre que no nos abandona jamás. Él es un Padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a Él, nos acoge como hijos, en su casa, a los que siempre ha esperado con amor.
🙏🏼 ORACIÓN
Querido Jesús, gracias por mostrarme claramente el camino a seguir: crecer en la misericordia, no juzgar, no condenar, perdonar y dar generosamente, para así llegar a ser un auténtico testigo de tu amor. Amén.
Buenos días 😊
Santo Domingo Savio, ruega por nosotros.
😇 SANTO DEL DÍA
Santa Inés de Praga
02 de marzo
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