📖 PRIMERA LECTURA
Libro del Deuteronomio (8, 2-3. 14-16)
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: «Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte a prueba y conocer si ibas a guardar sus mandamientos o no.
Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
No sea que te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto y de la esclavitud; que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, lleno de serpientes y alacranes; que en una tierra árida hizo brotar para ti agua de la roca más dura, y que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres».
📖 SALMO RESPONSORIAL
Bendito sea el Señor.
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. El refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa.
El mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. El envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente.
Le muestra a Jacob sus pensamientos, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo ni le ha confiado a otros sus proyectos.
📖 SEGUNDA LECTURA
Primera carta del apóstol san Pablo a los corintios (10, 16-17)
Hermanos: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan.
📖 EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan (6, 51-58)
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida». Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Jesús les dijo: «Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
✒️REFLEXIÓN. La verdadera comida y la verdadera bebida
Del “discurso del pan de vida” que siguió en la sinagoga de Cafarnaún al milagro de la multiplicación de los panes que había realizado Jesús el día anterior, leemos hoy la parte más “eucarística”. Si antes había afirmado que “el que crea en mí tendrá vida”, ahora dice “el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna”. A la fe le sigue el sacramento. Jesús describe los efectos de este sacramento afirmando que el que le come “habita en mí y yo en él”, y todavía otro más sorprendente: “Así como mi Padre vive y yo vivo por mi Padre, así el que me coma vivirá de mí”.
En este admirable sacramento, Jesús ha querido ser para su comunidad, hasta el final de los siglos, el Maestro que transmite la Palabra viva de Dios. Pero además ha querido ser el alimento que nos da fuerzas y nos transmite vida: “Quien come mi Carne y bebe mi Sangre, permanece en mi y yo en Él. Vivirá de mí como yo vivo del Padre”.
El simbolismo de la comida y la bebida es muy expresivo. Como al pueblo de Israel, en el camino del desierto, Dios le alimentó con el maná y sació su sed con agua viva de la roca, también a nosotros, en el camino siempre difícil de la vida, Cristo nos da a comer su Cuerpo y su Sangre: Él mismo es el verdadero “viático”, alimento para el camino, alimento que es fortaleza y alegría. La eucaristía es el sacramento de unión con cristo, es decir, la dimensión “vertical” del sacramento, que nunca acabaremos de agradecer.
🙏🏼 ORACIÓN
Jesús, pan de vida, aliméntanos con ese pan bajado del cielo; renueva nuestras fuerzas con el misterio eucarístico que nos recuerda el memorial de tu Pasión.
Sacia nuestra hambre y sed de ti, y permítenos encontrarte siempre en el misterio del altar. Amén.
Buenos días 😊
María, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
San Juan Bosco, ruega por nosotros.
Santo Domingo Savio, ruega por nosotros.
😇 SANTO DEL DÍA
Corpus Christi
Domingo posterior a la Santísima Trinidad
San Antonio María Gianelli
07 de junio
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