Año 1875
Sueño 97
M.B. Vol. 11, pág. 36
El 15 de marzo de 1875 tuvo el santo en Roma un sueño que narró el 16 de la siguiente manera.
Anoche soñé que me encontraba en un jardín junto a un árbol con unas frutas tan grandes que me admiraban. El árbol tenía tres clases de frutas: higos, duraznos y peras.
De pronto se levantó un viento impetuoso y empezó a caer sobre mí una granizada mezclada con piedras, y una voz me dijo: «¡De prisa, de prisa, recoja la fruta!».
Busqué un canasto pero era muy pequeño. Y la voz me dijo: «Busque otro que sea más grande».
Busqué otro canasto más grande pero se llenó con muy pocas frutas y la voz me mandó que buscara otro todavía mayor y añadió: «Aprisa, aprisa, porque el granizo puede destrozar todo».
Me puse a recoger frutas pero tuve una amarga sorpresa al notar que algunos higos que eran muy grandes tenían el defecto de que estaba podridos por un lado. La voz me siguió diciendo: «Los higos son para el Señor Obispo, las peras son para ti y los duraznos son para las misiones». Y dicho esto, la voz desconocida empezó a gritar: «¡Ánimo, bravo, bravo, muy bien!». Y yo desperté.
Este sueño se me quedó sumamente grabado en la mente y no he podido apartarlo de mi recuerdo.

EXPLICACIÓN
Don Bosco entendió que se le animaba a emprender lo más pronto la obra de las vocaciones para hombres mayores, y que era necesario proceder rápidamente antes de que las contrariedades acabaran con esas vocaciones. La granizada eran las dificultades y oposiciones que el santo iba a tener por esta obra, que no fueron pocas.
Lo del canasto más grande era un aviso de que había que conseguir para estas vocaciones una casa más grande de la que al principio había pensado conseguirles.
Las frutas grandes pero podridas por un lado eran personas con apariencia de buena gente pero que tenían algún grave defecto y que era necesario apartarlas del grupo de las vocaciones porque su presencia podría hacer mucho mal.
Las tres clases de frutas fueron los tres grupos de vocaciones que nuestro santo consiguió: unos para los obispos en las parroquias. Otros para ir de misioneros a América y a otros países, y los terceros para ayudar a Don Bosco en su obra central.
Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
