Susana,
Mujer de la Biblia
- 19 de diciembre
Susana es un personaje bíblico cuya historia conocemos gracias al profeta Daniel. Algunos piensan que tal vez Daniel la narró de forma simbólica para enseñar al pueblo una gran verdad: la bondad y la verdad siempre valen más que la maldad y la mentira.
Una vida tranquila y feliz
Susana vivía feliz junto a su esposo Joaquín, un hombre rico y respetado. Su hogar era un lugar acogedor, donde solían reunirse los ancianos y jueces de la ciudad. Además, tenía un hermoso jardín con árboles y un pequeño estanque, un lugar perfecto para caminar o descansar en la sombra.
La injusta acusación
Dos ancianos malintencionados que visitaban la casa quedaron obsesionados por la belleza de Susana. Un día, escondidos en el jardín, la sorprendieron mientras se bañaba. Cuando Susana se negó a sus malas intenciones, la amenazaron con acusarla falsamente de ser infiel. Ella, firme en su fe y su dignidad, prefirió arriesgar su vida antes que pecar contra Dios.

La intervención de Daniel
Los ancianos llevaron a Susana ante el tribunal, y ella fue condenada injustamente a muerte. Pero, en el momento decisivo, un joven llamado Daniel alzó la voz: «No tenéis derecho a hacer eso». Pidió revisar el caso y decidió interrogar a los acusadores por separado.
La verdad sale a la luz
Daniel les preguntó bajo qué árbol habían visto a Susana con el supuesto joven. Cada uno dijo un árbol distinto, revelando así su mentira. Quedó claro que Susana era inocente y que los ancianos habían actuado por maldad.
Una lección para todos
La historia de Susana muestra que la verdad siempre triunfa y que la fidelidad a Dios da fuerza incluso en los momentos más difíciles. Ella fue un ejemplo de valentía, confianza y dignidad, eligiendo hacer lo correcto aunque eso pusiera en peligro su vida.
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