San Ambrosio de Milán

San Ambrosio de Milán,
Obispo y Doctor de la Iglesia

  • 07 de diciembre

Aunque su familia era romana, Ambrosio nació en Tréveris (Alemania) alrededor del año 338, porque su padre era gobernador de las Galias, un territorio enorme del Imperio. Tras la muerte de su padre, la familia regresó a Roma. Sabemos que Ambrosio estuvo allí en el año 353, cuando asistió a la consagración de su hermana como virgen dedicada a Dios.

Formación y carrera pública

Ambrosio estudió leyes y retórica, destacando tanto que se convirtió en abogado y luego prefecto de las regiones de Liguria y Emilia, al norte de Italia. En el año 370 se trasladó a Milán para ejercer su cargo, guiando asuntos civiles del imperio.

Llamado inesperado

Todo cambió con la muerte del obispo de Milán. El día de la elección del nuevo obispo hubo gran tensión entre dos grupos que apoyaban a distintos candidatos. Ambrosio, que había ido solo para mantener el orden, escuchó la voz de un niño gritar: «¡Ambrosio, obispo!». La multitud lo secundó y, aunque aún no estaba bautizado, fue elegido.

De funcionario a obispo

En apenas una semana —hacia el 5 de septiembre del año 374— recibió el bautismo, fue ordenado sacerdote y consagrado obispo. Con gran humildad y dedicación, se puso a estudiar intensamente la fe cristiana. Su maestro, Simpliciano, era un sabio extraordinario, y con el tiempo Ambrosio también formó grandes discípulos, como San Agustín, a quien él mismo bautizó.

Defensor de la verdad

Ambrosio dedicó gran parte de su misión a combatir la herejía arriana, que negaba la divinidad de Jesús. Él defendió con claridad que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre. Su influencia fue tan grande que llegó a corregir incluso a emperadores cuando era necesario.

Relación con los emperadores

Mantuvo buenas relaciones con Valentiniano I y II, pero con Teodosio tuvo momentos difíciles. Teodosio había permitido construir una iglesia para los herejes y, además, mandó matar a muchas personas en Tesalónica en el año 390. Ambrosio, con valentía, lo apartó de la Iglesia hasta que hiciera penitencia. El emperador obedeció y fue perdonado el día de Navidad de ese año.

Últimos años y legado

Ambrosio escribió muchas obras para enseñar la fe y fortalecer a los cristianos. En un viaje enfermó gravemente y falleció el 4 de diciembre del año 397. Fue enterrado en la iglesia de Milán que lleva su nombre. Hoy es reconocido como el primero entre los Doctores de la Iglesia por su sabiduría y su ejemplo valiente.


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