Venerable Margarita Occhiena,
Primera Salesiana Cooperadora
- 25 de noviembre
Hoy la Familia Salesiana celebra a Margarita Occhiena, más conocida como Mamá Margarita. Se ganó este hermoso nombre por acompañar a Don Bosco en el oratorio de Valdocco, cuidando con cariño y entrega a cientos de jóvenes. Su vida fue un verdadero ejemplo de fe y servicio.
Infancia y familia
Margarita nació el 1 de abril de 1788 en Caprigli, un pequeño pueblo al norte de Italia. A los 29 años, luego de cinco años de matrimonio, perdió a su esposo. Desde entonces asumió la responsabilidad de sacar adelante a su familia: su suegra, el hijo mayor de su esposo fallecido —Antonio—, y sus dos hijos, José y Juan Bosco.
Una mujer sencilla, fuerte y llena de fe
Aunque no sabía leer ni escribir, Mamá Margarita tenía una sabiduría profunda y un corazón lleno de fe. Llevó una vida sencilla, pero siempre se esforzó por educar cristianamente a sus hijos, enseñándoles el catecismo, la oración y el rezo del Rosario. Su fortaleza, claridad de ideas y confianza en Dios fueron pilares en su hogar.
Compañera del sueño de Don Bosco
Acompañó a su hijo Juan en su vocación sacerdotal. A los 58 años dejó su vida tranquila en el campo para unirse a su misión con los jóvenes pobres y abandonados de Turín. Durante diez años, madre e hijo caminaron juntos en los inicios de la Congregación Salesiana, compartiendo sacrificios, ilusiones y mucho amor por los muchachos.

Alma maternal del Oratorio
Mamá Margarita fue la primera cooperadora de Don Bosco. Con su ternura, firmeza y corazón de madre, dio forma al espíritu familiar del Sistema Preventivo. Sin buscar reconocimiento, se convirtió en una verdadera cofundadora de la Familia Salesiana, dejando huella en jóvenes que luego serían santos, como Domingo Savio y Miguel Rúa.
Un legado que sigue vivo
Margarita falleció a los 68 años, el 25 de noviembre de 1856, en Turín. Su partida fue llorada por una multitud de jóvenes que la amaban como a una madre. Por eso, hoy también se celebra el Día de los Cooperadores Salesianos y se recuerda con cariño a los familiares difuntos de la Familia Salesiana.
Rumbo a los altares
El 23 de octubre de 2006, el Papa Benedicto XVI la declaró Venerable, reconociendo sus virtudes heroicas: fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia y templanza. Así, Mamá Margarita continúa su camino hacia la beatificación, inspirando a miles de personas con su ejemplo sencillo y lleno de amor.
Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
