San Etelberto de Kent
- 24 de febrero
Etelberto nació hacia el año 552 en la actual Inglaterra y era hijo de un noble anglosajón. Deseaba casarse con una princesa hija del rey de los merovingios, que gobernaban un gran territorio del centro de Francia. Sin embargo, el padre de la joven, Cariberto, puso una condición clara: no permitiría que su hija Berta se casara si no se le dejaba seguir siendo cristiana. A Etelberto le pareció bien, se casó con Berta y permitió que ella llevase consigo a un sacerdote para su dirección espiritual. Además, le concedió una iglesia para su uso.
Un gobernante con gran influencia
Con el paso del tiempo, Etelberto llegó a ser señor de aquellas tierras y adquirió una gran influencia sobre los territorios vecinos, hasta el punto de que casi podía considerarse rey de toda Inglaterra. Un día recibió la noticia de que el Papa san Gregorio Magno (3 de septiembre) pensaba enviar un grupo de misioneros a sus dominios. Animado por su esposa Berta, Etelberto se mostró dispuesto a recibirlos con el mejor trato.

La llegada de los misioneros
Cuando el grupo de misioneros llegó, encabezado por san Agustín de Canterbury (27 de mayo), el propio Etelberto salió a recibirlos y los acogió con generosidad. Les regaló una iglesia y les cedió su propio palacio para que lo usaran como residencia.
Conversión y bautismo
Los misioneros, guiados por Agustín, comenzaron enseguida a predicar la Palabra del Señor. Etelberto escuchaba con agrado la nueva doctrina y se mostró dispuesto a recibir el bautismo. Después de instruirse bien en la fe cristiana, recibió el bautismo junto con muchos miembros de su corte en la fiesta del Espíritu Santo del año 597.
Organización de la Iglesia en Inglaterra
Los misioneros iniciaron la construcción de una catedral y de un monasterio. El Papa, al conocer el buen desarrollo de la misión, envió a Inglaterra todo lo necesario para ayudar: libros, Biblias y ornamentos para la iglesia. Agustín fue consagrado obispo y, para ello, viajó a Inglaterra el obispo de Arlés, desde Francia.
Un ejemplo para la Iglesia
El Papa Gregorio comparó a Etelberto y a su esposa Berta con Constantino y su madre santa Elena (18 de agosto), por haber dado libertad a los cristianos, como ellos lo hicieron en su tiempo en el imperio romano.
Últimos años y muerte
Etelberto procuró también que los misioneros llegados de Roma se reunieran con los pocos sacerdotes católicos que permanecían dispersos por Inglaterra, fortaleciendo así la predicación de Jesucristo en su tierra. Murió en el año 616, después de 56 años de reinado, y fue enterrado en la iglesia de Canterbury.
Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
