Beato Jordán de Sajonia,
Sacerdote
- 13 de febrero
Nació en Burgherg (Alemania) hacia el año 1175. Desde niño destacó en él una inteligencia especial para los estudios, por eso sus padres lo llevaron a las mejores escuelas que conocían. Allí fue metiéndose por el camino que Dios mismo le trazaba y él se dejaba llevar por el Espíritu Santo.
Encuentro decisivo en París
Cuando era estudiante en París, donde estaba la más famosa universidad de su tiempo, conoció a Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto). Lo escuchó en una charla que daba y después se quedó con él para hablar de los temas de Dios. Jordán quedó admirado de cómo hablaba y cómo vivía el santo en Dios. Se confesó con él y luego aceptó ser diácono por su consejo.
Ingreso a la Orden de Predicadores
Santo Domingo acababa de fundar la Orden de Predicadores (Dominicos) y Jordán se dio cuenta de que aquella orden de frailes cumplía con todo lo que él quería para su vida: orar, estudiar y predicar. Por eso pidió ser fraile Predicador. Entró en la Orden el 12 de febrero de 1220. A los dos meses fue enviado a la primera reunión de los dominicos (Capítulo General), que se iba a celebrar en Bolonia (Italia). Allí volvió a ver a Santo Domingo.

Responsabilidades y liderazgo
Al año siguiente fue nombrado Provincial (superior de varios conventos) de Lombardía (Italia) y tuvo que esforzarse mucho para poder ser superior de quienes eran mayores que él y más antiguos como frailes. Pero lo hizo muy bien, porque al poco tiempo, al morir Santo Domingo, fue elegido como sucesor del santo en el gobierno de toda la Orden. Era el segundo Maestro General.
Memoria viva de Santo Domingo
Jordán quería que todos los dominicos recordasen a su fundador, Santo Domingo de Guzmán, y por eso escribió varias cartas y libros diciendo cómo era el santo, cómo pensaba y cómo se hizo santo. Así quería el Beato Jordán que Santo Domingo fuese recordado y venerado por sus frailes. Presidió el traslado del cuerpo del santo a un sepulcro digno de su santidad, hizo todo lo posible para que el Papa lo declarara santo y lo logró el 3 de julio de 1234.
Un viajero de Dios y su muerte
Visitó, como Maestro General, muchos conventos de la Orden; él mismo decía que era «un viajero de Dios». En su último viaje volvía de visitar los conventos de Siria, cuando una tormenta enorme hizo naufragar el barco y todos sus pasajeros murieron, entre ellos el Beato Jordán. Las olas dejaron su cuerpo en la playa y fue enterrado en el convento de los dominicos de San Juan de Acre (Palestina). Allí fue venerado durante muchos años. El Papa León XII, en 1826, confirmó la santidad del Beato Jordán de Sajonia.
Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
