Historia de la Parroquia

La llegada de los Mercedarios.

Luego de que la Orden Mercedaria llegara a la ciudad de Santiago de los Caballeros, hoy Antigua Guatemala, fundaron un templo y convento pero se vieron en la necesidad de solicitar un poco más de terreno para poder criar a su ganado para su sustento propio. Es así como Fray Tomás García acude al entonces Visitador y Juez, Francisco Briceño con dicha solicitud.

Entre los años de 1589 y 1591 les otorgan 7 caballerías más, ubicadas en la finca “Las Charcas“. El terreno lo utilizaron para la crianza de ganado, sembrar maíz, trigo y otras semillas. Además de ello, los mercedarios construyeron un pequeño oratorio en el cual colocaron un altar de piedra donde colgaron un cuadro pintado de Nuestra Señora de Guadalupe, mismo que fue traído desde México por la orden.

Parroquia Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano

El lienzo de la Virgen de Guadalupe.

Según cuenta la tradición oral, el lienzo era la primera copia idéntica al ayate venerado en México. Monseñor Mariaño Rossell y Arellano, Arzobispo de Guatemala, atestiguó que llegó al país un canónigo de la Basílica de Guadalupe expresamente a buscar la imagen, orientado por referencias de los archivos de la Basílica, donde se relataba que le habían trasladado los mercedarios hacia una hacienda ubicada al oriente de la Antigua Guatemala, Sacatepéquez.

La invasión de Francisco Morazán.

Para el año de 1778, el presbítero don José Solórzano vendió por 1400 pesos la finca a José Piñol y Salas.

La noche del 12 de abril de 1829, llegaron a la casa de la familia Piñol en la ciudad – el actual Banco Agrícola Mercantil, en la zona 1 – el encargado y un caporal de Las Charcas a avisar que habían irrumpido y tomado posesión de la finca el general hondureño Francisco Morazán, con sus oficiales y parte de la tropa. Guatemala cayó en poder de Morazán y siguió el saqueo de la ciudad.

La familia Piñol poco a poco fue vendiendo la finca, sin embargo, mantuvieron en funcionamiento la capilla del lugar. En la década de 1950, la sra de Piñol decide organizar una gran fiesta dedicada a la Virgen de Guadalupe que se llevó a cabo en la primera iglesia de Las Charcas, conocida como capilla de la Virgen.

El Opus Dei y los Salesianos.

En el año de 1964, el Padre Antonio Gariglio llega, junto con el Filosofado a Guatemala; inmediatamente se le asigna la responsabilidad de cuidar la capilla de la Virgen a petición de la familia Piñol.

En 1967, el Opus Dei atendía un kinder que funcionaba en el actual templo Parroquial y, ese mismo año, el 1 de marzo, el Cardenal Mario Casariego, por decreto, elevó la iglesia a Parroquia, siendo el primer párroco el Padre Antonio quien decidió que el nombre de la misma sería “Espíritu Santo”.

El nombre de “Las Charcas” se debe a que en el lugar existían pequeños pozos naturales que eran utilizados para recolectar el agua de lluvia y ser utilizada por los habitantes de la finca.

Antonio Gariglio, fundador de la Parroquia.

Antonio Gariglio nació el 4 de julio de 1926 en la ciudad de Turín, Italia, la cuna de Don Bosco. Es hijo de Luis Gariglio y Victoria d’Atti. A los once años llega por primera vez a una de las casas de Don Bosco, uno de los oratorios atendidos por los salesianos.

Durante su estancia en el Oratorio Festivo, Antonio conoció más a fondo la obra y el carisma de Don Bosco, que está plasmado en sus salesianos y es así como toma la decisión que cambiaría el resto de su vida: desea fervientemente dedicar su vida al Señor.

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, Antonio Gariglio

En agosto de 1944, entra a la Congregación Salesiana iniciando su noviciado que durará durante un año. El 16 de agosto de 1945, mientras se celebra el nacimiento de San Juan Bosco, Antonio hace su primera profesión como Salesiano de Don Bosco.

Cuatro años más tarde, en 1949, Antonio Gariglio llega a tierras centroamericanas como misionero salesiano. Por primera vez lleva a la Inspectoría Divino Salvador, en El Salvador y es aquí donde vivirá durante los próximos años, en los cuales continuará y finalizará su formación sacerdotal.

El 15 de noviembre de 1953, Antonio Gariglio recibe su ordenación sacerdotal en el Instituto Internacional Don Rua (San Salvador, El Salvador). Posteriormente la obediencia lo llevó hacia San José, Costa Rica, específicamente al Colegio Técnico Don Bosco donde permaneció por cuatro años; luego permaneció por dos años en Ayagualo, El Salvador acompañando a los jóvenes aspirantes. En 1960, el Padre Gariglio regresó al Instituto Don Rua como catequista y profesor de Filosofía, además de matemáticas y física.

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, Antonio Gariglio

En 1965 el padre Gariglio se traslada hacia Guatemala debido a que la casa de formación es trasladada hacia la capital de dicho país y se forma lo que hoy se conoce como Instituto Filosófico Manuel Enrique Piñol. Meses más tarde, una familia muy devota que habita cerca del instituto pide al Padre Gariglio que se encargue de una pequeña capilla, conocida como La Capilla de la Virgen. Desde aquí el padre comienza a realizar su tarea evangelizadora por todo el lugar, visitando a los vecinos, dando consejería, catequesis, además de celebrar la Santa Eucaristía en parques públicos y garajes de las casas de la colonia Granai hasta que, en marzo de 1967, el entonces arzobispo de Guatemala, Cardenal Mario Casariego erige la Parroquia El Espíritu Santo, quedando el Padre Gariglio como primer párroco de la misma. Su labor evangelizadora continuó. A pesar de algunos problemas con sus tobillos y pies, el Padre Gariglio siguió visitando enfermos, impulsó la fiesta a la Virgen de Guadalupe, además de realizar Vía Crucis en Cuaresma y posadas durante Adviento.

La cantidad de personas que frecuentaban la parroquia iba creciendo hasta que el espacio resultó insuficiente por lo que el Padre transformó la vieja caballeriza de la finca en una iglesia parroquial digna, misma que se utiliza hasta nuestros días.

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, Antonio Gariglio

Conforme iba conociendo el sector, notó las necesidades de los vecinos; una de las que más le preocupó fue que las mujeres trabajadoras jóvenes no tenían con quien dejar a sus niños durante el día, y estos pequeños no recibían ningún tipo de educación; es así como ideó crear la escuela, hoy Centro Escolar Miguel Magone, aunque todos han llamado cariñosamente como la escuelita del Padre Antonio.

Las personas que buscaban al Padre Antonio traspasaban las líneas del territorio parroquial, al punto que el padre se vio en la necesidad de fundar una segunda iglesia, a la que llamó “Iglesia San Antonio”, en la Comunidad Mixco y que hoy está a cargo de padres mercedarios.

En 1996 entregó su cargo de párroco aunque continuó apoyando pastoralmente en la parroquia; los años de arduo trabajo y entrega al más necesitado fueron deteriorando la salud del Padre por lo que tuvo que aceptar llevar una vida más tranquila, sin embargo, esto no fue impedimento para que contara uno que otro chiste o regalara una sincera sonrisa a todo aquel que se acercara a saludarlo.

Luego de una larga vida de trabajo en la que siempre puso en práctica el ejemplo de Don Bosco, el Padre Antonio dejó este mundo la noche del martes, 07 de enero de 2020 a la edad de 93 años.

Entre algunas de las obras que el Padre Antonio nos ha dejado podemos mencionar:

    • Fundación de la Parroquia El Espíritu Santo, Centro Escolar Miguel Magone e Iglesia San Antonio (Mixco).
    • Atendió espiritual y económicamente a las personas más necesitadas de los sectores El Algodonal, Las Charcas y la Comunidad (Mixco).
    • Amplió el templo parroquial, de la Capilla de la Virgen hacia el espacio que actualmente se utiliza.
    • Creación del antiguo Oratorio Miguel Magone, en donde aplanó dos campos de fútbol, levantó un salón multiusos, plantó árboles para sombra y asientos para los curiosos.
    • Impulsó grandemente las fiestas guadalupanas, con una gran celebración en la parroquia y una procesión, inicialmente con un cuadro, que recorría las calles aledañas al lugar.
    • Fue gran confesor de seminaristas así como laicos que se acercaban a él a pedir una palabra de aliento o un consejo para guiar su vida.

Texto: Parroquia El Espíritu Santo / Fotografías: Parroquia El Espíritu Santo


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