P. José Reyneri

En la historia de la presencia salesiana en Centroamérica, hay nombres que no solo continuaron la misión, sino que la hicieron crecer con visión y entrega. Uno de ellos fue el sacerdote salesiano José Reyneri, un hombre profundamente marcado por el espíritu de Don Bosco desde su juventud.

Nacido el 21 de agosto de 1873 en Turín, Italia, Reyneri conoció personalmente el ambiente del Oratorio y, siendo aún joven, ingresó a la congregación salesiana. Su vocación misionera lo llevó muy pronto a América, donde vivió experiencias exigentes, como la expulsión de los salesianos del Ecuador, que marcaron su carácter y su fe.

Ordenado sacerdote en 1898, dedicó sus primeros años al trabajo educativo y a la construcción de obras salesianas en Perú y Bolivia, destacándose por su capacidad organizativa y su cercanía con los jóvenes.

En 1922 fue enviado a Centroamérica como Inspector de la Inspectoría Divino Salvador, servicio que desempeñó durante varios años. Su llegada significó una etapa de consolidación para la obra salesiana en la región, que ya había echado raíces, pero necesitaba organización, impulso y proyección.

Durante su gestión, la presencia salesiana continuó fortaleciéndose en los distintos países del istmo, dando continuidad a la expansión iniciada en las décadas anteriores y asegurando la estabilidad de las obras educativas y pastorales que ya acompañaban a tantos jóvenes.

El P. Reyneri no fue solo un administrador, sino un verdadero animador del espíritu salesiano: cercano, práctico y con una visión clara de futuro. Su experiencia previa como Inspector en Sudamérica le permitió guiar con sabiduría una región diversa y en crecimiento.

Tras su servicio en Centroamérica, continuó su misión en otros países, siempre con la misma entrega generosa. Falleció en 1956, dejando tras de sí una huella profunda en varias inspectorías del continente.

Hoy, al recordar su vida, reconocemos en el P. José Reyneri a un pastor que supo organizar, fortalecer y proyectar la obra salesiana, asegurando que la semilla sembrada en Centroamérica siguiera dando frutos abundantes en favor de los jóvenes.


Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario