Año 1876
Sueño 104
M.B. Vol. 12, pág. 331
La noche de la fiesta de Santa Ana (26 de julio de 1876) soñé lo siguiente.
Vi que un pastor llevaba un año cuidando muy bien a sus ovejas y que estaba contento porque como premio de sus fatigas iba a conseguir muy buena lana y muchos beneficios más.
Pero cuando llegó el tiempo de recoger la lana se dio cuenta de que faltaban varias de sus ovejas. Preguntó cuál era la razón y le respondieron: «Vino otro hombre, les propuso darles mejores pastos, e ilusionadas con él, esas ovejas se marcharon».
El pastor se puso muy triste y exclamó: «Pobre de mí: tanto que trabajé, tanto que me esforcé por mis ovejas y no he logrado conseguir los frutos que deseaba. Perdí mi tiempo, mi trabajo y los gastos que hice».

Pero las ovejas que habían permanecido fieles le respondieron: «No, no has perdido tu trabajo. Nosotras te compensaremos por las que fueron infieles y se alejaron. Nosotras te daremos ganancias por las que se fueron».
Y el pastor se puso muy contento y demostró en adelante un gran cariño por estas ovejas tan fieles. Propongo un premio para el que me diga qué enseñanzas trae este sueño.
Explicación El Padre Maestro de novicios que llevaba un año formándolos, le escribió a Don Bosco contándole entristecido que varios se habían ido a sus casas o se iban a ir. El santo le respondió contándole este sueño.
Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
