Petición
Que los líderes cívicos trabajen por la protección de toda vida humana, en cada etapa y circunstancia.
Oraciones
Reza un Padre nuestro, tres Ave Marías y un Gloria.
Reflexión
La Constitución de Guatemala, en su Artículo 3, garantiza y protege la vida humana desde la concepción. Este mandato constitucional nos convoca, como sociedad, a reflexionar sobre la extrema vulnerabilidad de la existencia en el vientre materno. Es urgente que, tanto en el mundo como en nuestra nación, trabajemos unidos para defender con valentía el derecho más fundamental, protegiendo a quienes no tienen voz desde su inicio más temprano.
Los que trabajan como funcionarios públicos y dirigentes cívicos tienen el deber de servir el bien común y, por lo tanto, tienen la profunda obligación de salvaguardar este derecho fundamental. Mediante nuestra propia oración, testimonio y participación cívica, podemos alentar a nuestros dirigentes a responder de verdad a su llamado a proteger los derechos de todas las personas. Pues “no puede haber verdadera democracia, si no se reconoce la dignidad de cada persona y no se respetan sus derechos” (Evangelium vitae 101).
Actos de reparación (Elige uno)
Sacrifica parte de tu tiempo libre para hacer un pequeño acto de servicio, como preparar el desayuno para un familiar, escribir una nota de aliento para un compañero de trabajo o rezar por las intenciones de un amigo.
● A veces, las restricciones a la libertad religiosa limitan nuestros esfuerzos para vivir el Evangelio de la vida. Debemos ser libres de vivir nuestra fe católica en la esfera pública. Ofrece esta Oración por la libertad religiosa, para que los cristianos siempre sean libres para respetar, proteger y defender la vida humana:
De tu mano bondadosa hemos recibido el derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad. Tú nos has hecho tu pueblo y nos has dado el derecho y el deber de venerarte a ti, único Dios verdadero, y a tu Hijo, Jesucristo. Por el poder y la obra del Espíritu Santo, nos llamas a vivir nuestra fe en el mundo llevando la luz y la palabra salvadora del Evangelio a t todos los confines de la sociedad. Te pedimos nos bendigas mientras cuidamos del don de la libertad religiosa. Danos fortaleza de mente y corazón para estar siempre dispuestos a defender nuestras libertades cuando son amenazadas. Danos valentía para que se escuchen nuestras voces en defensa de los derechos de tu Iglesia, y de la libertad de conciencia de todas las personas de fe. Te pedimos, Oh Padre celestial, que en esta hora decisiva de la historia de nuestra nación, y reunidos en tu Iglesia, des a todos tus hijos e hijas una voz clara y unida para que con cada prueba que encaremos, y cada peligro que superemos, —por el bien de nuestros hijos, de nuestros nietos, y de todos los que vengan después de nosotros— este gran país sea siempre “una nación, bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos”. Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
● Ofrece algún otro sacrificio, oración o acto de penitencia que te sientas llamado a hacer por la intención de hoy.

Descubre más desde Parroquia El Espíritu Santo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
