Un corazón limpio

A ti acudimos, Domingo Savio, para pedirte que nos ayudes a tener un corazón limpio, lleno de amor a Dios, a María Auxiliadora y a todos nuestros prójimos.

Queremos saber apartarnos del pecado, tal como tú lo hiciste en tu corta vida; que podamos alejarnos de todo aquello que no es grato a nuestro Padre. Se nuestro guía en nuestro diario caminar y llévanos por el sendero de la santidad para que, al final de nuestro peregrinar, podamos junto a ti a nuestro Padre alabar. Amén.