Tú nos has dado a Don Bosco

Señor, tú nos has dado a Don Bosco como padre y maestro y, no sabemos muy bien por qué, en tu Providencia nos has puesto en la senda del estilo evangélico que él inauguró para hacer de los jóvenes buenos cristianos y honrados ciudadanos; te pedimos, como comunidad de esta Obra salesiana, que nos abras el corazón al carisma salesiano para ser aquí y ahora signos de la salvación que Jesús nos anunció entre los jóvenes que pones en nuestro camino.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.