Santo Domingo Savio, enséñame a ser como tú

¡Oh querido Domingo Savio! que a tu corta edad nos diste un ejemplo de santidad en cada acto que realizaste, hoy acudo a ti. Enséñame a ser santo en lo cotidiano; a ser alegre en todo momento; y a siempre estar dispuesto a ayudar a mi prójimo sin esperar nada a cambio.

Quiero lograr vencer las tentaciones que me acechan; que pueda siempre rechazar el pecado y apartar de mi alma toda mancha de odio, de rencor y de envidia. Quiero entregar, como tú, mi vida al Señor, y que con cada uno de mis actos pueda alabarlo, agradarlo y honrarlo.

Santo Domingo Savio, enséñame a ser como tú. Amén.