Comunión Espiritual I

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Os amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, venid al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si ya os hubiese recibido, os abrazo y me uno del todo a Ti, Señor, no permitas que jamás me aparte de ti. Amén.