Como afrontar la enfermedad en familia.

Un aspecto que no podemos ignorar.

Hay un aspecto que, lamentablemente, es muy común en nuestras familias: la enfermedad. Esta es una experiencia de nuestra fragilidad y que, en el ámbito de los vínculos familiares, la enfermedad de uno de los miembros de la familia se sufre con un “plus” de sufrimiento y angustia. Ese “plus” es el resultado del amor que sentimos por esa persona.

De alguna manera podemos decir que la familia es el “hospital” más cercano; son la mamá, el papá, hermanos, abuelos quienes garantizan las atenciones y que nos ayudan a sanar.

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, Papa Francisco, Catequesis

Lo que nos dice la Biblia.

En los Evangelios podemos encontrar muchas narraciones de personas que llevaban a sus enfermos a Jesús para que los curase, y Él jamás se negó; nunca se entretuvo con otras cosas; “la curación estaba antes que la ley, incluso una tan sagrada como el descanso del sábado (cf. Mc 3, 1-6)“.

Recuerda lo acontecido en el episodio del ciego de nacimiento (Jn 9, 1-5). Los discípulos discutían quien había pecado primero, porque había nacido ciego, si él o sus padres, para provocar su ceguera. Jesús les dijo: “ni él ni sus padres; sucedió así para que se manifestase en él las obras de Dios”. Y lo curó.

¡Esta es la gloria de Dios! ¡Esta es la tarea de la Iglesia! Ayudar a los enfermos, consolar, aliviar, estar cerca de ellos.

La Iglesia nos invita a la oración continua por todas aquellas personas que sufren pues, la oración por los enfermos no debe faltar nunca, al contrario, debemos rezar aún más, tanto de manera individual como en comunidad.

Una oportunidad para educar.

Es muy importante que las familias eduquen a los hijos desde pequeños para ser solidarios en el momento de la enfermedad, para que, cuando sean jóvenes, no estén “anestesiados” ante el sufrimiento de los demás. La debilidad y el sufrimiento de nuestros seres queridos pueden ser, para nuestros hijos y nietos, una escuela de vida, y llegan a serlo cuando los momentos de la enfermedad van acompañados por la oración y la cercanía afectuosa y atenta de los familiares. Pero también, como comunidad cristiana, debemos recordar que, en la prueba de la enfermedad, no podemos dejar solas a las familias pues esta cercanía ayuda a las familias a atravesar el difícil momento del dolor y sufrimiento. “Esta cercanía cristiana, de familia a familia, es un verdadero tesoro para una parroquia; un tesoro de sabiduría, que ayuda a las familias en los momentos difíciles y hace comprender el reino de Dios mejor que muchos discursos. Son caricias de Dios.”

DESCARGA.

Descarga estas imágenes y compártelas con tus familiares y amigos.

 

Texto: Parrroquia El Espíritu Santo / Fotografía: Parroquia El Espíritu Santo / Fuente: Papa Francisco. AG 10-05-15


info@espiritusantogt.com
A %d blogueros les gusta esto: