El nombre de María Auxiliadora

El título de María Auxiliadora no lo inventó Don Bosco, es mucho anterior a él. Don Bosco es el propagador de esta devoción porque la Virgen le pidió que él difundiera la gloria del poder de este nombre. No es una advocación, no es un título, el ser Auxiliadora es una cualidad inherente a la Virgen. San Juan Crisóstomo en el año 345 ya se dirige a la Virgen como la Auxiliadora y dice: “Porque tú eres el poderoso auxilio del pueblo cristiano”.

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, María Auxiliadora

San Sabas en el año 532 narra que en Oriente había una imagen de la Virgen que era llamada Auxiliadora de los enfermos, porque junto a ella se obraban muchas curaciones. Era una imagen muy visitada por los fieles.

San Juan Damasceno, dos siglos después de San Sabas, fue el primero en propagar la jaculatoria: “María Auxiliadora, rogad por nosotros” y además decía, explicando: “la Virgen es Auxiliadora para evitar males y peligros, y Auxiliadora para conseguir la salvación”.

En Ucrania, en Rusia, se celebra la fiesta de María Auxiliadora el primero de octubre desde el año 1030, porque en ese año se libró a la ciudad de la invasión de una terrible tribu de bárbaros paganos. La condición era rezar el Avemaría y gritar a voz en pecho: “¡María Auxiliadora, defiéndenos!”. Después en 1572 el Papa San Pío V ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanías la advocación: “María Auxiliadora, ruega por nosotros”, porque en ese año, 1572, nuestra Señora libró prodigiosamente en la Batalla de Lepanto a toda la cristiandad que venía a ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88,000 soldados.

Después en el año 1600 los católicos en el sur de Alemania hicieron una promesa a la Virgen de honrarla con el título de Auxiliadora si los libraba de la invasión de los protestantes y hacía que se terminara la terrible Guerra de los 30 años. Y así fue, la Madre de Dios les concedió ambos favores y pronto habían más de 70 capillas con el título de María Auxiliadora de los cristianos.

En 1683, los católicos al obtener inmensa victoria en Viena contra los enemigos de la Fe fundaron la Asociación de María Auxiliadora, la cual existe hoy en más de 60 países. Y en 1814 el Papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara a Roma en libertad, ese día él lo declararía fiesta de María Auxiliadora, e inesperadamente el pontífice quedó libre, llegó a Roma el 24 de mayo y desde esa fecha quedó declarado el 24 de mayo como día de María Auxiliadora.

Y fue hasta en 1860 que la Virgen Santísima se aparece por primera vez a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de Auxiliadora y le va a señalar allí propiamente el sitio en Valdocco para que construya allí en Turín un templo para ella. Y Don Bosco empezó la obra del templo con sus tres monedas de 20 centavos. Pero fueron tantos y tan grandes los milagros que María Auxiliadora empezó a obtener a favor de los devotos, que se terminó la gran basílica y fue cuando la gente empezaba a decir que Don Bosco era el sacerdote de María Auxiliadora y María Auxiliadora era la Virgen de Don Bosco.

Sabemos entonces con que antigüedad ese título se ha venido pronunciando en los labios cristianos con amor y con fervor. por eso el título de María Auxiliadora es para nosotros una fuente de segura confianza. Al invocarla estamos resumiendo las demás advocaciones y estamos también reconociendo que ella está aquí junto a nosotros para manifestarnos su amor y su ternura.

Texto: Monseñor Walter Guillén, SDB, Obispo de la Diócesis de Gracias, en Honduras / Fotografía: Parroquia El Espíritu Santo


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