La santidad de Domingo Savio en 9 puntos

1. Salir de la mediocridad.

El anhelo de santidad supone dejar una vida ramplona y rutinaria y dejarse llevar por la radicalidad del evangelio.

2. Dejarse acompañar.

Domingo Savio se confío completamente a Don Bosco. Hay que dejarse por quien, respetando la libertad, nos guía hacia nuestra madurez plena.

3. Santidad simpática.

¡Estad siempre alegres! La alegría es la expresión externa de la felicidad que experimentamos al sentirnos bien con Dios, con lo demás y con nosotros mismos.

4. Cultivar la responsabilidad.

¡Hacer en cada momento lo que hay que hacer! Vivir responsablemente nuestros compromisos cotidianos en casa, en el estudio o el trabajo es el primer testimonio de santidad.

5. Amistad y liderazgo.

Cultivar la amistad y ganar la confianza de los compañeros constituyen dos objetivos fundamentales que Domingo Savio consigue con la amabilidad, cercanía y disponibilidad.

6. Compromiso animador.

Domingo Savio fue un verdadero apóstol entre sus compañeros. La Compañía de la Inmaculada es expresión de su compromiso pastoral.

7. Entrega a los más pobres.

Estuvo siempre atento a los más necesitados del Oratorio.

8. Amistad con Dios y devoción a la Virgen.

En Domingo Savio descubrimos un profundo sentido de fe. La Palabra, la eucaristía, la reconciliación y la devoción a María son pilares fundamentales para crecer en santidad.

9. Esperanza en la vida plena.

La esperanza del “paraíso”, esto es, de la Vida plena que es Jesús ayudó a Domingo Savio a afrontar su muerte.

Texto: Parroquia El Espíritu Santo / Fotografía: Parroquia El Espíritu Santo
info@espiritusantogt.com

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