El crecimiento espiritual de Domingo en cuatro puntos

Gracias a la biografía escrita por Don Bosco, podemos descubrir cuatro momentos clave en la vida de Domingo en los cuales podemos ver una aceleración en su crecimiento y madurez espiritual.

Los propósitos de la Primera Comunión. 8 de abril de 1849.

En ese pequeño trozo de papel, el propio Domingo deja patente su ideal de vida personalizado (“Mis amigos serán Jesús y María”) y enérgico (“Antes morir que pecar”).

La Consagración a la Inmaculada. 8 de diciembre de 1854.

Apenas lleva un mes najo la dirección de Don Bosco y Domingo toma un compromiso espiritual firmísimo. Pone su propósito de ser fiel, sin claudicar en lo más mínimo, en manos de la Madre del cielo.

Su deseo de ser santo. Marzo de 1855.

Esta es la fórmula concreta y personal, alegre y apostólica, de “ser todo del Señor”, tal como lo dice su nombre. Una profunda unidad, de irradiante simpatía, está llevando a plenitud todos sus esfuerzos.

La fundación de la Compañía de la Inmaculada. 8 de junio de 1856.

En esta fundación, Domingo deja plasmada su personalidad en formación y rica de talento y gracia. La selección de sus miembros y la redacción del reglamento, que define el compromiso, representan el esfuerzo de varios meses hasta culminar en la constitución oficial al año y medio de la consagración a María.

Texto: Parroquia El Espíritu Santo / Fotografía: Parroquia El Espíritu Santo
info@espiritusantogt.com

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