29 de septiembre: Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Estos santos no son hombres, no han pasado su vida en la tierra como nosotros o como los santos que conocemos y que cada día salen en el calendario. Los arcángeles son los ángeles de mayor categoría, aquellos a quienes Dios les encomienda los más grandes anuncios y recados que pueden encargarse.

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, Santo

El nombre de Miguel significa: “¿Quién como Dios?” y a él le encomienda Dios la jefatura de todos los ángeles del cielo. Por eso, desde muy antiguo se cree que Miguel es el que defiende al pueblo de Dios de las asechanzas de sus enemigos. Protegió al pueblo de Israel en sus luchas contra los persas y los romanos. Ahora se le pide a San Miguel que le pida a Dios por toda la Iglesia, para que pueda seguir con libertad el camino que Jesús le señaló.

Gabriel significa “Mensajero de Dios” y fue el encargado de traer a la tierra el mejor mensaje que pueda darse. Nada menos que anunció a la Virgen María que iba a ser la madre de Jesús. San Gabriel llegó hasta donde estaba María y le dijo aquellas palabras con las que siempre empezamos el Ave María: “Dios te salve, María. El Señor está contigo. No temas porque has sido elegida para ser la Madre del hijo de Dios”. La Virgen se quedó pensativa y al final le dijo que ella haría siempre lo que Dios quisiera.

Aparece San Gabriel otra vez en la Biblia y es para anunciar a Zacarías, el padre de San Juan Bautista, que iba a ser padre de un gran profeta. Y así fue, su hijo Juan fue el que presentó a todos a Jesús como el que tenía que salvarnos.

Rafael significa “Medicina de Dios” y, como si fuese una medicina y un cuidador, sale en la Biblia acompañando en un viaje a Tobías que tenía que ir a un sitio muy lejos de su pueblo. San Rafael fue un buen compañero de viaje y le ayudó también a encontrar esposa. En la vuelta a casa le dijo a Tobías que sacara un pez del río porque con sus agallas se podría hacer una medicina para curar a su padre de la ceguera. Y así fue. Gracias a lo que dijo Rafael, el padre de Tobías, que también se llamaba así, recobró la vista. Fue un regalo de Dios por lo buena persona que siempre había sido.

Texto: Parroquia El Espíritu Santo / Ilustración: Parroquia El Espíritu Santo


Visita nuestras redes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s