Capítulo 09: Diversos sucesos

Parroquia El Espíritu Santo, Las Charcas, Salesiano, San Juan Bosco, Don BoscoMocito de café

 Tras estos detalles de la vida escolar, contaré algunos sucesos que pueden servir de amena diversión.

El año de humanidades cambié de pensión. Así podía estar más cerca de mi profesor don Pedro Banaudi, y condescender con un amigo de mi familia, llamado Juan Pianta, que abría aquel año un café en la ciudad de Chieri.

Aquel hospedaje era ciertamente bastante peligroso. Pero viviendo con medios cristianos y continuando las relaciones con compañeros ejemplares, pude seguir adelante sin daños morales.

Los deberes escolares me dejaban mucho tiempo libre, que dedicaba, en parte, a leer los clásicos italianos y latinos, y, en parte, a fabricar licores y confituras. Al cabo de medio año estaba en condiciones de preparar café y chocolate, y dominaba los secretos y las fórmulas que me permitían confeccionar toda clase de dulces, licores, helados y refrescos.

Mi amo comenzó dándome albergue gratuito. Y, después, al considerar lo útil que podría serle para su negocio, me hizo proposiciones ventajosas con tal de que dejase todas las demás ocupaciones para dedicarme totalmente a aquel oficio. Pero yo trabajaba en ello sólo por gusto y diversión. Mi intención era la de seguir los estudios.

Una desgracia

El profesor Banaudi era un verdadero modelo de maestro. Había llegado a hacerse respetar y amar por todos los alumnos sin imponer nunca un castigo. Amaba a todos como a hijos, y ellos le correspondían como a un tierno padre.

Se determinó hacerle un regalo en el día de su fiesta onomástica para testimoniarle nuestro aprecio. A tal efecto acordamos preparar composiciones en prosa y en verso, y presentarle algunos obsequios que nosotros juzgamos serían de su agrado.

La fiesta resultó espléndida. No es para decir la alegría del maestro, que, para demostrarnos su satisfacción, nos llevó a comer al campo. Resultó un día felicísimo. Profesor y alumnos formaban un solo corazón y todos buscaban la manera de manifestar la alegría de su espíritu.

A la vuelta, antes de llegar a la ciudad de Chieri, el profesor se encontró con un forastero al que hubo de acompañar, dejándonos a nosotros solos durante un corto trecho de camino.

En aquel momento se acercaron algunos compañeros de clases superiores y nos invitaron a ir a bañarnos en un lugar llamado la Fuente Roja, que estaba a dos kilómetros y medio de Chieri.

Yo, con algunos compañeros más, me opuse, pero inútilmente. Algunos vinieron conmigo a casa, y los otros se empeñaron en irse a nadar.

¡Desgraciada determinación! Pocas horas después de llegar nosotros a casa, vinieron corriendo, espantados y jadeantes, primero uno y luego los demás, diciendo:

¿Sabéis? Felipe N., el que tanto insistió para que fuéramos a nadar, se ha ahogado.

¿Cómo? – preguntamos todos al primero. – ¡Pero si se le tenía por un gran nadador!

¿Qué queréis que os diga? – siguió otro. – Para animarnos a sumergirnos en el agua, confiando en su pericia y no conociendo los remolinos de la peligrosa Fuente Roja, se tiró el primero. Esperábamos que saliera a la superficie, pero nos equivocamos. Nos pusimos a gritar, vino gente, se emplearon muchos medios, y, después de hora y media, no sin arriesgarse alguno, se logró sacar fuera el cadáver.

Aquella desgracia causó en todos profunda tristeza. Ni aquel año, ni el siguiente (1835) se oyó hablar a nadie de ir a nadar. Hace algún tiempo me encontré con alguno de aquellos antiguos amigos y recordamos con verdadero dolor la desgracia sufrida por el infeliz compañero en el remolino de la Fuente Roja.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s